Si bien es cierto que la nueva ley fiscal, sancionada ayer por el Presidente de la República, tiene la intención de promover la equidad, restablecer la salud fiscal y recaudar mayores ingresos para obras sociales, no es menos cierto que allí no termina todo. Hasta ahora solo se ha presentado la punta del paquete que se descargará sobre el país con el propósito de fortalecer las finanzas del Estado y obtener el beneplácito de las instituciones financieras internacionales. Que no quepa la menor duda de que, terminado el jolgorio de los carnavales, se presentarán para su aprobación las reformas a la Caja de Seguro Social y, más tarde, el proyecto para el financiamiento del ensanche y modernización del Canal de Panamá que tendrá que ser sometido a consulta popular a través de un referendo. Sirva entonces la ocasión para reflexionar sobre los temas de la agenda nacional y entender que más que celebrar las fiestas carnestolendas, a los panameños les corresponde meditar muy bien sobre lo que depara el futuro del país.
Hoy por Hoy 2005/02/03
03 feb 2005 - 05:00 AM
