Las reformas fiscales sugeridas por el Gobierno tenían como objetivo fundamental aumentar la recaudación, sin mayor costo político. Pero el paquete impositivo aprobado anoche en segundo debate por la Asamblea, contiene elementos irritantes como el IRMA o CAIS cuyos efectos se sentirán sobre sectores amplios de la población, aunque esto sea negado por los voceros oficiales. Mientras tanto, nadie ha logrado explicar cómo se va a reducir el problema de la evasión, a pesar de que muchos saben quiénes son y cómo lo hacen. Más allá del resultado que tengan estas reformas, una reducción modesta de la evasión permitiría cubrir las urgencias fiscales sin necesidad de aumentar la presión impositiva sobre los consumidores y las empresas que ya pagan sus impuestos. Si el argumento era la equidad, el camino para lograrla no debió ser que justos paguen por pecadores. Es vital que el Gobierno busque una fórmula efectiva para procesar y castigar a los que defraudan al fisco. Solo así se eliminará el juega vivo y la evasión desaforada que hay en el país.
Hoy por Hoy 2005/01/31
31 ene 2005 - 05:00 AM
