Hoy por Hoy 2005/01/18

El administrador de la Autoridad Marítima de Panamá y actual segundo vicepresidente de la República ha nombrado en la institución bajo su responsabilidad a familiares y amigos, en clara contradicción al credo de campaña y a su discurso cuando formaba parte de las filas de la oposición. Esta incongruencia deja mal parado al Gobierno y es una de las causantes de la alta impopularidad que tiene la clase política en nuestra sociedad, y evidencia el divorcio entre lo que se jura en campaña y lo que se hace en gobierno. ¿Con qué moral las actuales autoridades del Gobierno pueden ahora impulsar una reforma fiscal en la que se le exige a la clase productiva un sacrificio, si en el seno de las oficinas públicas se abren espacios para satisfacer la necesidad de empleo de parientes y amigos cercanos al jerarca de turno? Qué rápido han olvidado que la designación de Arosemena como administrador de la AMP tenía entre sus finalidades lavarle la imagen de corrupción, nepotismo y manejos irregularidades que caracterizaron las gestiones anteriores. La única esperanza que nos queda es que nunca es tarde para que los funcionarios recapaciten en su proceder.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Navarro niega haber cambiado de posición sobre Cobre Panamá y ahora dice que el país enfrenta un nuevo escenario. Leer más
  • Tuneladora Panamá está a solo 500 metros de completar la excavación del túnel de la Línea 3. Leer más
  • Panamá cae en el ranking FIFA tras el Mundial 2026. Leer más
  • Grupo Financiero BSC cierra compra de Banistmo y mantendrá la marca en Panamá. Leer más
  • Los hijos de Ricardo Martinelli piden un perdón presidencial a Donald Trump. Leer más
  • Una autoridad, hijas y sobrinas: Meduca detecta clan con diplomas falsos. Leer más
  • Otro sismo magnitud 4,6 sacude Venezuela en zona devastada por terremotos. Leer más