La semana que empieza hoy es trascendental para el modelo económico del país. La introducción de nuevos criterios impositivos, el aumento de la carga fiscal a empresarios y profesionales, el impuesto mínimo alternativo, el peligro que se presenta al concepto de territorialidad fiscal del centro de servicios y la incertidumbre que se cierne sobre la producción nacional como consecuencia del tratado de libre comercio que se negocia con Estados Unidos, son temas que exigen que las propuestas gubernamentales sobre cambios en la política fiscal sean examinadas con suma atención. Se requiere de una consulta a todos los afectados del sector productivo nacional que tendrá, una vez más, que cargar con los despilfarros de antaño. Ahora el gobierno nos dice que necesita aumentar las recaudaciones en 350 millones de dólares al año y anuncia que tomará medidas para racionalizar el gasto público. Pero no pueden darse imposiciones. Superada la época de las monarquías absolutas, cuando el soberano ordenaba tributos para cubrir sus lujos y caprichos, le toca al gobierno presidir un verdadero y genuino debate nacional. No debemos precipitar decisiones, tal y como lo han solicitado públicamente diversos gremios y asociaciones profesionales. Estamos frente a asuntos vitales para el futuro del país.
Hoy por Hoy 2005/01/17
17 ene 2005 - 05:00 AM
