Las declaraciones del presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), de que se posponga el inicio de las sesiones extraordinarias para la discusión de la propuesta de las reformas fiscales, coinciden con la opinión de muchas personas. Es evidente que hay incertidumbre y preocupación tanto en el sector empresarial como en el de los trabajadores, y se ha creado en el seno de la sociedad una gran duda sobre qué es lo que verdaderamente se está tratando. La lógica indica que el gobierno debe terminar con el texto de la propuesta para luego abrir un período de consulta, y posteriormente impulsarla para un debate legislativo. Es un tema de interés de Estado que debe discutirse ampliamente y no pasarlo a tambor batiente como parece ser la costumbre entre los gobernantes de turno. Esta es una oportunidad que debe aprovecharse para ampliar el marco de discusión nacional con altura y madurez. Exhortamos al gobierno para que se tome el tiempo necesario y busque una fórmula concreta que le devuelva a la comunidad la confianza en las autoridades, y que sea instrumental en la promoción del desarrollo del país y en la unión de sus habitantes. El Presidente no debe claudicar en su promesa de hacer una patria nueva, pero para eso debe generar seguridad y confianza en lo que está haciendo, y las señales que se reciben del Palacio no son las más claras. Orden y transparencia deben ser los pilares de su mandato.
Hoy por Hoy 2005/01/07
07 ene 2005 - 05:00 AM
