Este diario se creó en 1980 con el objetivo fundamental de luchar por la democracia. En ese camino nos enfrentamos a los poderes del militarismo, la narcodictadura, el autoritarismo y civiles esbirros, y hoy en democracia sentimos que los dolores y cierres no fueron en vano. Pero el periodismo en democracia es aún más difícil. Se requiere luchar contra otros males como son la corrupción, la ineficiencia y la pobreza. En esta batalla contra la corrupción, quienes han pelechado de los bienes públicos y luego se quieren reciclar como los prohombres de la sociedad, intentan ahora cuestionar la política del diario so pretexto de que aupamos el morbo y el sensacionalismo. Pero esto no es más que una cortina de humo que busca evitar que la comunidad sepa quién es quién en Panamá. La Prensa desde su fundación se ha caracterizado por ser un diario independiente y transparente. Publicamos nuestros errores, contamos con un defensor del lector y seguimos en nuestro camino de buscar la verdad. Tomando en consideración que los medios de comunicación encabezan la escala de credibilidad, los intentos de poner en duda la honestidad de los periodistas no debe sorprender a los ingenuos. Los políticos y corruptos se aprovechan de artimañas para tratar de desvirtuar el rol de La Prensa en la sociedad, e intentan evitar que todos los actos que encierran temas públicos sean ventilados para su esclarecimiento. Que no se piense por un instante que ex presidentes, funcionarios o cualquiera que en el pasado haya cometido actos deshonestos pueda gozar de privilegios. En otros tiempos, tal vez pudieron hacerlo. Pero ahora la transparencia les exige rendición de cuentas.
Hoy por Hoy 2005/01/03
03 ene 2005 - 05:00 AM
