Los índices anotan una desaceleración de la economía. Lamentablemente se ven confirmados por realidades que reflejan un panorama de angustia en gran parte de la población: alto desempleo, despidos masivos en el sector público y privado, aumento en las tarifas de los servicios públicos, fluctuación en los precios del combustible y aumento del valor de la canasta básica. Se añade a lo anterior, la sensación de impotencia y desesperanza de la ciudadanía frente a la inseguridad, la violencia generalizada, la deserción escolar, los embarazos precoces, etc. Las voces de angustia y desesperación de muchos sectores de la sociedad inquietan y golpean diariamente. Exhortamos a las fuerzas vivas del país, a las autoridades, a los partidos políticos, grupos empresariales, líderes sindicales, gremios y sociedad civil en general, para que en el año 2005 encaucemos al país por la búsqueda del bien común. Debemos estar dispuestos a facilitar el diálogo y el entendimiento, a superar intereses particulares para buscar el bienestar de la comunidad en un ambiente de paz, equidad y justicia, y en armónica colaboración ante los urgentes problemas que en estos momentos agobian a nuestro pueblo.
Hoy por Hoy 2005/01/01
01 ene 2005 - 05:00 AM
