El funcionamiento de una gigantesca red de tráfico de armas hacia Colombia, desde el istmo centroamericano, evidencia que el conflicto interno de ese hermano país se ha convertido progresivamente en una realidad cada vez más preocupante por su contexto internacional. El estado de guerra interna hace de esta nación un mercado apetecible para la venta de toda clase de armamentos. Arsenales que en otras regiones del mundo cayeron en desuso o perdieron valor estratégico, se movilizan hacia un destino en el que obtienen demanda inmediata entre la guerrilla, los paramilitares o el crimen organizado. Esta situación debe analizarse en perspectiva internacional como uno de los mayores desafíos que enfrenta Panamá. Un problema que solamente puede combatirse fortaleciendo el ordenamiento jurídico de la nación, modernizando los cuerpos de seguridad que deben cumplir con las nuevas leyes y combatiendo a los generadores de violencia en cada uno de los escenarios donde se presenten a lo interno de nuestro territorio. El Gobierno Nacional debe ser inflexible y evitar que el caos, el pillaje y el bandolerismo se apoderen de nuestras calles.
Hoy por Hoy 2004/12/29
29 dic 2004 - 05:00 AM
