En una verdadera pesadilla se ha convertido para toda la población la tiradera de bola que existe entre la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) y la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos, sobre quién tiene la responsabilidad de inspeccionar los productos eléctricos y electrodomésticos antes de su comercialización. Está claramente establecido por ley que el papel fundamental de la CLICAC es preservar el interés superior del consumidor y resolver las falencias del sistema de comercialización de bienes en nuestro país, que por décadas ha afectado negativamente el bienestar de la comunidad al dejarla desamparada en materia de garantías, precios justos, seguridad y calidad. Resulta ridículo, por decir lo menos, que directivos de la CLICAC estén evadiendo su responsabilidad y endosándosela a otra entidad. Claro está que si los bomberos no hacen su parte, ponen en peligro a la población por los daños e incendios que pudieran causar estos aparatos. Sin embargo, seguir las pautas y estándares internacionales debe convertirse en una tendencia firme e irreversible, que permita al consumidor panameño acceder a una mayor calidad de bienes y que proteja eficazmente al mercado nacional de la avalancha de productos importados de dudosa calidad, aunque de inferior precio. Y esa es tarea de la CLICAC.
Hoy por Hoy 2004/12/14
14 dic 2004 - 05:00 AM