El accidente del pasado jueves, donde tres obreros cayeron al vacío al desplomarse un montacargas, anima a mejorar las condiciones de seguridad laboral, principalmente en el sector de la construcción, en el que se produce la mayor cantidad de accidentes. Según las investigaciones preliminares, el equipo no cumplía con las mínimas normas de calidad y seguridad, por lo que los ingenieros y técnicos de la obra deberán responder por esta negligencia. Esto demuestra, además, que los inspectores encargados de verificar las condiciones de seguridad en las construcciones están incumpliendo sus deberes como funcionarios. Las estadísticas sobre accidentes laborales son alarmantes: en Panamá se registran más de tres mil accidentes de trabajo por año en la construcción, una veintena de los cuales termina con la muerte del trabajador. Uno de cada cinco obreros se accidenta por año y cada mes hay un promedio de dos muertes. Asimismo, más del 90% de los accidentes se produce en obras que no cumplen con las normas de seguridad e higiene. Esta situación deja una vez más al descubierto las serias deficiencias de nuestro sistema de vigilancia y seguridad laboral, previsto para actuar como eficiente fiscalizador. Es hora de que las instancias correspondientes pasen revista a aquellos responsables por estas secuelas de la imprevisión.
Hoy por Hoy 2004/11/30
30 nov 2004 - 05:00 AM