Si existiera algún panameño que aún dudara de la pésima ejecutoria del actual Procurador General de la Nación en el combate a la corrupción, solo tendría que leer la carta que este envió ayer a los dueños de medios de comunicación. Quien está llamado constitucionalmente a perseguir los delitos está preocupado por la gran cantidad de demandas de investigación que ahora se están presentando ante su despacho porque, a su juicio, éstas "han generado un clima de creciente anarquía y linchamiento". En 10 años al frente del Ministerio Público, el país se ha ido hundiendo en un mar de corrupción sin que haya logrado la condena de un solo caso importante. Denuncia tras denuncia, abuso tras abuso, escándalo tras escándalo, todos amparados por la más vergonzosa impunidad. Los periodistas, a quienes una y otra vez ha perseguido y demandado, ahora deben acudir a su despacho so pretexto de prevenir "expresiones de violencia que todos podríamos lamentar". ¡Qué vergüenza!
Hoy por Hoy 2004/11/16
16 nov 2004 - 05:00 AM