El ex presidente de Costa Rica y actual secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Miguel Angel Rodríguez, fue acusado la semana pasada por un ex colaborador de haber recibido comisiones por un contrato millonario concedido a la empresa francesa Alcatel cuando era presidente de la hermana república. El acto en que se ha visto involucrado Rodríguez demuestra el grado de corrupción en el que está inmersa América Latina, incluyendo a personalidades de Costa Rica, un país que se ha caracterizado por ser uno de los menos afectados por este mal que tanto daño le hace a las instituciones y a la democracia. Lo más curioso es que se trata del segundo ex presidente tico que se ve implicado en un escándalo de corrupción en las últimas semanas. El primero fue Rafael Angel Calderón quien se ha visto ligado a un escándalo relacionado con el Seguro Social de su país, pues supuestamente una de sus empresas recibió dinero de un préstamo adquirido por la institución. Sin embargo, es loable el hecho de que el presidente del vecino país, Abel Pacheco, y de manera unánime, dirigentes políticos y sindicales y pueblo en general, hayan clamado por la renuncia de Rodríguez a la secretaría general del principal organismo hemisférico, lo que denota que no todo está perdido en Costa Rica. Y así debe ser, Rodríguez, el primer centroamericano en ocupar el puesto, debe renunciar, para evitar que el caso sea más traumático aún.
Hoy por Hoy 2004/10/05
05 oct 2004 - 05:00 AM
