La tesis de que los fondos donados por Gobiernos extranjeros a organizaciones no gubernamentales son de carácter privado carece de sustento jurídico, patrimonial y administrativo. Son dineros que deben usarse en asuntos de interés público y deben ser sujeto de la acción fiscalizadora de la Contraloría General de la República. Esta institución tiene como función primaria realizar auditorías y no esperar a que se destapen escándalos o acusaciones de malos manejos para actuar. Tomar la iniciativa es un paso consecuente con la realidad y una razón de peso para mantener el control previo, acción vital para frenar los abusos de los funcionarios. La pregunta que corresponde hacerse es si los dineros donados por el Gobierno de Taiwan a la Fundación Mar del Sur eran para provecho de todos los panameños o para beneficio de unos pocos políticos oficialistas. Si es para lo primero, entonces ellos, los taiwaneses, también deben rendir cuentas. Si es para lo último, el Gobierno Nacional debe evaluar seriamente nuestra relación con ese país, porque el sistema de donaciones a políticos, en esa forma, sin rendir cuentas, es una fuente de corrupción.
Hoy por Hoy 2004/09/13
13 sep 2004 - 05:00 AM
