El ejemplo de Eileen Coparropa es básico para reseñar los problemas que confrontan nuestros deportistas. Si no fuera por el esfuerzo de sus padres y la entereza de ella, los panameños hoy no podríamos sentirnos orgullosos de su gran logro en los Juegos Olímpicos. El hecho de que una nadadora panameña se encuentre entre las 15 mejores del mundo en su categoría, más que un gran logro es una proeza. Y es que, pese a la naturaleza deportista de los panameños, los distintos gobiernos solo reseñan en sus planes y programas lo que harán con los estadios, piscinas, gimnasios y canchas, pero a la hora de la verdad no hacen nada. Nuestros coliseos sufren de un deterioro inaudito, víctimas de la dejadez y negligencia, de la incongruencia administrativa y de una dirigencia deportiva que solo busca protagonismo, porque tampoco hace mucho por subsanar la problemática. Es conveniente que con el advenimiento de una nueva administración gubernamental, lleguen tiempos mejores para los deportistas y, en corto plazo, volvamos a tener más Coparropa, más Roberto Durán, más Dely Valdés o más Mariano Rivera o Carlos Lee, porque la ciudadanía está a la espera de una verdadera Patria Nueva.
Hoy por Hoy 2004/08/22
22 ago 2004 - 05:00 AM
