Irónico. La deuda pública ha sido abultada hasta la escandalizante cifra de 9 mil millones de dólares, de los cuales mil 300 millones de dólares han sido por obra y gracia de la agonizante gestión de Mireya Moscoso. Lo anterior significa que los gobiernos democráticos han aumentado en casi 50% la deuda pública que existía al momento de caer la dictadura de Manuel A. Noriega. Además, ¿qué hemos ganado con todo este mega endeudamiento? Sólo se ha conseguido un aumento desproporcionado de la planilla estatal que hoy alcanza los 148 mil funcionarios que quincenalmente succionan los recursos estatales. Lo trágico de todo esto es que el gobierno saliente se ha ufanado de sus “logros” sociales, cuando la realidad es que su gran legado es dejar una población hipotecada. Frente a este problema, la administración entrante solo tiene un camino: reducir drásticamente la planilla estatal y refinanciar la deuda inteligentemente, y, en paralelo, atraer las inversiones necesarias para darle trabajo a la población. No hacerlo y continuar con la política “planillera” sería, más que una gran irresponsabilidad, la develación de una farsa de que los panameños viviríamos en una Patria Nueva.
Hoy por Hoy 2004/08/03
03 ago 2004 - 05:00 AM
