Dice un viejo refrán castizo que “lo que natura no da, Salamanca no lo presta”. Y esto adquiere mayor validez cada vez que los legisladores debaten proyectos de ley importantes para el país, como si se tratara de temas frívolos, carentes de toda trascendencia para la vida del Estado panameño. ¡Qué pena! Las sesiones legislativas son para legislar, hacer las leyes que integran la estructura jurídica de la Nación. Es lamentable que los legisladores carezcan de conocimientos y se contagien fácilmente de la politiquería barata y la demagogia fácil, que por años los ha obnubilado y conducido a discusiones estériles. Esta permanente falta de coordinación y de visión de los legisladores no debe sorprender a nadie. Por tal razón, cada ciudadano debe exigir un debate serio para valorar en su justa dimensión los problemas que en este momento aquejan al país, y sus posibles soluciones.
Hoy por Hoy 2004/08/01
01 ago 2004 - 05:00 AM
