Conocer las causas profundas del delito en una sociedad es requisito indispensable para que puedan encararse políticas de seguridad efectivas. Es una realidad que la mayoría de la población percibe que los robos, asaltos y asesinatos han aumentado significativamente en los últimos años, y cree que la razón principal es el desempleo y la pobreza. La carencia de los medios de subsistencia más elementales, la imposibilidad de encontrar trabajo, el deterioro de las condiciones de vida, la falta de acceso a la educación, la salud, la vivienda digna y la desintegración familiar son los elementos que configuran el cuadro de marginación y desamparo en el que están inmersos crecientes segmentos de la población. Allí es donde nacen la desesperación y el resentimiento que dan como resultado la violencia, y hacen difícil encarar medidas de seguridad efectivas si no se modifican las condiciones que provocan la marginación social. Y aunque una mejor policía y una mejor justicia contribuyen a disminuir la inseguridad, lo más importante es tomar medidas que permitan revertir la situación de exclusión. Porque ninguna medida de seguridad ni ninguna pena será más efectiva que la integración básica mediante la educación y el trabajo.
Hoy por Hoy 2004/07/07
07 jul 2004 - 05:00 AM
