Con la decisión de la Corte Suprema de Justicia de declarar la ilegalidad de varios artículos del decreto que reglamentó la ley de transparencia, se eliminó el principal obstáculo que había utilizado el gobierno de turno para restringir el derecho al libre acceso a la información. Tan solo unos días después, con la admisión del hábeas data presentado por el Defensor del Pueblo contra la Ministra de la Presidencia para la divulgación del uso de las partidas discrecionales, se da un paso en positivo a favor de la transparencia. Sin embargo, todavía no cantemos victoria. Ahora el turno es de la Ministra de la Presidencia y de la Presidenta de la República, quienes están en la obligación de divulgar todo lo referente a la utilización de las partidas discrecionales, por tratarse de información de acceso público, de acuerdo con la Ley de Transparencia. Todo está dado para que finalmente la señora presidenta se digne en respetar a los panameños y entregue los datos. Es su obligación y es nuestro derecho. Sería lamentable y nefasto que ahora encuentren otra herramienta falaz para negar el acceso a lo concerniente a las partidas secretas. Si no hay nada que esconder, revelen la información. Estamos a la espera.
Hoy por Hoy 2004/05/27
27 may 2004 - 05:00 AM
