El efecto del paro transportista ayer quedó minimizado por un hecho de trascendental importancia para el país: obreros, empresarios y gobierno supieron unir esfuerzos y evitar la paralización de la economía por lo absurdo de la medida tomada por unos gamonales que solo velan por sus intereses. La experiencia es importante, además, porque da la oportunidad a las autoridades para que, en conjunto con las que entran el 1 de septiembre, tracen el nuevo modelo de transporte masivo de pasajeros y acaben con el obsoleto sistema de “diablos rojos”. El mensaje fue claro y los dirigentes transportistas así lo deben entender, máxime que en la pasadas elecciones, sus representantes en el Legislativo no lograron conservar sus escaños. Solo queda esperar que las autoridades aprovechen la coyuntura y miren con luces largas, pues el transporte es uno de los principales eslabones en la cadena económica de un país. En sus manos está la solución a este viejo problema. ¡A trabajar se ha dicho!
Hoy por Hoy 2004/05/25
25 may 2004 - 05:00 AM
