Los transportistas están equivocados al pretender hacer un paro con la excusa de que el costo del combustible ha aumentado. Se les ha olvidado que el precio alto también afecta a toda la sociedad. De crearse un subsidio para los transportistas, lo único que estaría haciendo el Gobierno es beneficiar a un grupo de dueños de buses para que mantenga sus ganancias. Y si se accede a aumentar el pasaje, se estaría trasladando el costo al pueblo, al usuario común, que ya está castigado con los altos precios de los medicamentos, alimentos, electricidad y teléfono. Lo lógico es que los transportistas pongan su cuota de sacrifico en este aumento internacional, que se vislumbra ya está llegando a su pico. Además, es necesario en esta coyuntura que las autoridades evalúen al sector transporte y analicen cuáles serían las mejores opciones para el país. ¿Por qué no pensar en un sistema de transporte masivo de pasajeros que termine de una vez por todas con el obsoleto uso de los diablos rojos, que solo sirven para que un grupo minúsculo de avivatos y gamonales saque provecho cada vez que le venga en gana?
Hoy por Hoy 2004/05/24
24 may 2004 - 05:00 AM
