Ahora que ya pasaron las elecciones y cada partido político sabe dónde ha quedado parado, viene la repartición de los subsidios, que este año ascienden a la modesta suma de 12 millones de dólares. Oportuno es el momento para recordarle, tanto el Tribunal Electoral como a los partidos, que los subsidios provienen de los bolsillos de todos los habitantes que pagamos impuestos, por lo que su manejo debe ser transparente. Toda la información sobre el uso que cada partido le da a los subsidios que recibe debe ser de libre acceso público, y no exclusiva de estos ni del Tribunal Electoral. Los panameños seguimos, año tras año, presos de unas reglas del juego que han sido diseñadas a conveniencia de la partidocracia. Cada vez que hay oportunidades de cambio a través de comisiones de reformas electorales, la sociedad civil ha tenido que limitarse a tener derecho a voz únicamente. Después del gran daño que le han hecho al país los vergonzosos escándalos en que han estado envueltos los principales partidos políticos del país en los últimos años, ahora debemos premiarlos con un subsidio de 12 millones de dólares. Lo menos que pueden hacer es utilizar esos recursos para bien del país y ser libros abiertos para la sociedad. En la próxima comisión de reformas electorales, este –así como muchos otros– es un tema que debe ser revaluado.
Hoy por Hoy 2004/05/12
12 may 2004 - 05:00 AM
