Hoy, más que nunca, la defensa y el aseguramiento de la democracia resultan de interés vital para todas las naciones del mundo. Pero, a pesar de esto, hay quienes juegan con la paciencia de pueblos enteros y ultrajan los sentimientos de mucha gente inocente, llevando la tolerancia humana hasta situaciones límites que pueden generar tensiones irreparables. Es por eso que las imágenes de soldados norteamericanos y británicos torturando a ciudadanos iraquíes en cárceles de este país reflejan el deterioro de la cultura occidental y obligan a llamar la atención a quienes de una forma repudiable tratan de jugar con la vergüenza humana. Frente a esta realidad, Washington y Londres deben explicar a la faz de la Tierra qué buscan en Irak y qué intentan hacer en nombre de la democracia, ya que es evidente que el conflicto se ha convertido en un problema mayor que el que originalmente trataron de solucionar. Los principales problemas de los países del mundo siguen proviniendo del eclipse del imperio de la ley, de la debilidad institucional, de la falta de legitimidad política y de la carencia de equidad social. Y no parece que con estas torturas las tropas aliadas estén ganando terreno en esta lucha. Muy por el contrario, la gran estrategia de EU y Gran Bretaña, en nombre de la nueva lucha mundial antiterrorista, está trayendo consecuencias nefastas para la paz mundial y ha abierto las puertas a un conflicto de mayores proporciones, nunca antes visto.
Hoy por Hoy 2004/05/08
08 may 2004 - 05:00 AM
