Las condiciones en que se realizaron las elecciones en el día de ayer, bajo un clima de paz y fraternidad ciudadanas, no solo merecen las felicitaciones para todos los panameños por la extraordinaria madurez política desplegada, sino que indican circunstancias esperanzadoras para la democracia de este país. En términos generales y salvo sombras de menor importancia, la convocatoria electoral se realizó dentro de un ambiente de respeto y civismo, esencial para sembrar la paz que todos anhelamos. Prevaleció la tolerancia y la prudencia, que alcanzó su máxima expresión cuando el candidato José Miguel Alemán fue el primero en reconocer el triunfo de Martín Torrijos. Es meritorio el esfuerzo del Tribunal Electoral por su responsabilidad en la organización e implementación del Plan Gerenal de Elecciones. Igualmente, resulta evidente que Torrijos, quien durante la campaña fue el favorito de las encuestas, impuso su maquinaria política y aventajó a sus rivales en todos los puntos cardinales de la geografía nacional. Le corresponde ahora, desde la esfera de presidente electo, reconocer lo frágil y efímero que es el poder y buscar una armonía que una los intereses y aspiraciones de los diferentes grupos sociales y políticos del país con miras al bien común.
Hoy por Hoy 2004/05/03
03 may 2004 - 05:00 AM