El gobierno no puede seguir ignorando que la corrupción es una realidad, y no una percepción. Los constantes escándalos de corrupción hablan por sí solos. Además, así lo demuestran las encuestas de opinión que se realizan en el país sobre el tema, y acaba de ser reiterado por Transparencia Internacional (TI) en su Informe del 2004. Panamá vuelve a ser señalado como un país con altos niveles de corrupción. Semanas atrás lo hizo el Departamento de Estado de los Estados Unidos. En este Informe de Corrupción 2004, TI lanzó los Estándares sobre Financiamiento Político y de Campañas, los cuales incluyen leyes sobre conflicto de intereses, la revelación anual de ingresos, el acceso equitativo a los medios de comunicación, monitoreo del financiamiento por parte de la sociedad civil, así como el deber que tienen los candidatos de dar a conocer sus recursos e ingresos, antes y después de las elecciones. Sobre esto último, de los aspirantes a la Presidencia el único que ha presentado una declaración de biene ha sido el candidato del gobierno. Aunque la misma sea insuficiente; esté completa o incompleta, éste se ha expuesto a la crítica y escrutinio público; incluso a aquellas críticas que cuestionan la veracidad del contenido de la declaración. Los otros aspirantes deben hacer sus declaraciónes, pero profundizando en la rigurosidad de la información divulgada, comprometiéndose así con el sentido real de la transparencia. Si aspiran a dirigir el Estado, la ciudadanía le exige a los cuatro cuentas claras desde ya.
Hoy por Hoy 2004/03/29
29 mar 2004 - 05:00 AM
