La justicia está herida de muerte, o más bien, murió por tantas heridas. 'Tuve que mentir', dijo el legislador Manuel De La Hoz, refiriéndose al testimonio que rindió ante el Ministerio Público dentro de las investigaciones del caso CEMIS. ¿Se aplicará aquí el dicho popular que reza 'la tercera es la vencida'? Primero, el legislador Carlos Afú confiesa que ha sido sobornado, muestra el dinero e incrimina a otros colegas. ¿Qué hizo la justicia? El caso está cerrado y no hay responsables. Segundo, inmediatamente después del cierre del caso por parte de la Corte Suprema, el magistrado Alberto Cigarruista confesó que sí hubo sobornos. ¿Qué hizo la justicia? El caso está cerrado y no hay responsables. Tercero, el legislador De La Hoz hace dos días dijo alegremente que 'tuvo que mentir'. ¿Qué hará la justicia ahora? Lo más seguro que nada. El falso testimonio es un delito y si es verdad que mintió, la Asamblea Legislativa debería levantarle la inmunidad para que rinda cuentas. El problema que enfrenta nuestra justicia es muy grave. La impunidad está minando poco a poco las bases del Estado panameño. Después no nos quejemos. ¿Qué es lo que pasa con Panamá? La Presidenta dice abiertamente que no cumplirá con la ley de transparencia y que no revelará información pública; un magistrado de la Corte confiesa que sí hubo sobornos; los legisladores confiesan delitos impunemente y ahora hacen campaña acompañados de alegres murgas. Llegará el día en que este pueblo se canse de las burlas. Ojalá la clase política recapacite a tiempo.
Hoy por Hoy 2004/03/21
21 mar 2004 - 05:00 AM
