Los sorprendentes resultados de las elecciones en España eran prácticamente imposibles de predecir, primero porque el Partido Popular y su principal dirigente, José María Aznar, son destacados luchadores en la batalla contra el terrorismo y porque el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) quedó muy desprestigiado por los escándalos de corrupción que proliferaron en y bajo el gobierno de Felipe González. Si alguna duda hay sobre la materia, la biografía de Baltazar Garzón, El hombre que veía amanecer, es suficiente para disiparla. España disfruta hoy en día de una economía floreciente, con excelentes perspectivas que no podrá resistir por mucho tiempo las prácticas populistas y demagógicas del socialismo español. Sea como fuere, lo cierto es que el panorama político de ese país ha sufrido un cambio radical. Entre otras cosas, sin duda, el PSOE requiere de una coalición para formar gobierno y será muy difícil acordar una plataforma de gobierno común, tanto en asuntos internos como externos. Se trata de un gran reto a la clase política española, que no puede permitir que el futuro de su país sea determinado por lo que hagan o dejen de hacer las organizaciones terroristas.
Hoy por Hoy 2004/03/16
16 mar 2004 - 05:00 AM
