Durante muchos años, el Departamento de Estado del Gobierno de los Estados Unidos informa a su Congreso sobre la situación de los derechos humanos dentro de cada país para el cual se solicita algún tipo de ayuda económica. Con ello pretende guardar prudente distancia de los Gobiernos que violan sistemáticamente los derechos humanos, como ocurría en Panamá durante los años de la dictadura militar. Lamentablemente, no siempre es así, porque a menudo existen consideraciones políticas que modifican el contenido de los informes. Según el reporte sobre Panamá, la administración de justicia es “corrupta, ineficaz, y sujeta a la manipulación política”. Es, básicamente, la misma crítica que reitera años tras año. La reacción de las autoridades tampoco es novedosa, lo que garantiza de antemano que el próximo año el informe será idéntico, porque versará sobre las mismas realidades. Si tanto le molesta al gobierno que nos digan la verdad, bien podría hacer algo para modificar la vergonzosa y justificada crítica, que solo podría omitirse por encubrimiento o complicidad.
Hoy por Hoy 2004/02/29
29 feb 2004 - 05:00 AM