Una milenaria tradición atribuye al mensajero el contenido del mensaje, de tal modo que no sorprende a nadie la pueril reacción de la presidenta de la República, quien atribuye a La Prensa la responsabilidad por las cosas que ella hizo. Es muy claro que en cualquier época la presencia de la presidenta no pasa desapercibida, particularmente en épocas electorales en las cuales, de una manera u otra, ella ha tenido una participación activa en la selección de candidatos. Por otra parte, el tristemente recordado legislador Carlos Afú es una celebridad por derecho propio, y la presencia de ambos en actos a favor de la candidatura a reelección del legislador Afú concentró la atención de todos los presentes y, por supuesto, el enfoque de las cámaras de televisión y de fotografía. Los medios publican lo que la cámara percibe a través de la cinta de las videograbadoras o de las imágenes de las cámaras, y es hora de que la presidenta aprenda a actuar con más discreción, si no le gusta que se publiquen fotografías como las que publicó el diario La Prensa y han aparecido en las pantallas de algunos televisores. Las imágenes no mienten, y la interpretación que el lector y las autoridades hagan de ellas es cosa que podría discutirse indefinidamente, pero lo cierto es que cada cual extrajo ya su propia conclusión, gústenos o no. La figura presidencial requiere de responsabilidad presidencial, y si no tiene la necesaria, tampoco podrá quejarse de que los espectadores y los periodistas no la perciban. ¿De quién la van a aprender?
Hoy por Hoy 2004/02/13
13 feb 2004 - 05:00 AM
