Mientras que el pueblo panameño todavía no ha podido recuperarse de aquella trágica decisión de la Corte Suprema de Justicia de cerrar el caso CEMIS, la presidenta de la República –como si fuera algo normal– nos pone sal en la herida. El domingo, cuando la presidenta se dirigía a los asistentes a un acto público en la ciudad de Las Tablas, en el cual se entregaba la orden de proceder para la construcción de calles y, a la vez, se promovía la reelección del legislador Carlos Afú, expresó las siguientes palabras: “gracias a ustedes que tienen un legislador como Tito Afú”. Si hasta ahora no hemos perdido la capacidad de asombro, tal vez con esta sea suficiente. Nadie puede olvidar que Afú fue el único legislador que confesó –con los fajos de billetes en mano– haber recibido dinero a cambio de su voto para aprobar el proyecto CEMIS. Esto fue una clara confesión de un delito. Ahora, la presidenta simplemente pasa la página y le da todo su apoyo. Obviamente, la mandataria no se conforma con desafiar la ley electoral y seguir haciendo campaña mientras los contribuyentes le pagamos un salario, sino que premia a su otrora opositor Afú, por todo el apoyo brindado por éste desde que decidió cambiar de tolda. ¿Hasta dónde vamos a llegar? La historia y el tiempo son los mejores jueces de los actos humanos. Esperemos, pues, con paciencia, el dictamen de estos sabios dirimentes, ya que desafortunadamente de la justicia panameña no hay nada que esperar.
Hoy por Hoy 2004/02/10
10 feb 2004 - 05:00 AM