Aunque la economía panameña muestra síntomas de una leve mejoría, con perspectivas de recuperación para este año, persisten serios problemas estructurales que causan perplejidad e indignación en la población, por lo que no hay duda de que el principal desafío de los candidatos presidenciales será presentar propuestas coherentes que solucionen los problemas que más aquejan al país, como son el desempleo y el pago de la deuda externa. Es interesante, de cara a la próxima contienda electoral, analizar a economistas de diferentes vertientes partidistas tratando de descalificar a sus rivales políticos con teorías que no solo se contradicen, sino que generan mayor incertidumbre porque quedan registradas en el electorado como simples disparates que tienen como común denominador el acumular votos. La verdad es que, independientemente de aquello, es responsabilidad de toda la población estar vigilante para que las promesas de campaña no queden escritas en el olvido y tengan fecha de vencimiento del 2 de mayo de 2004. Todo lo contrario, hay que obligar a los candidatos y sus asesores a que propongan medidas para revertir el clientelismo y evitar las “equiparaciones” apresuradas, crear políticas para generar fuentes de trabajo, mejorar los ingresos con el fruto de la disciplina en el gasto y castigar la corrupción. Todo lo demás, vendrá por añadidura.
Hoy por Hoy 2004/02/01
01 feb 2004 - 05:00 AM
