Por el tenor de las palabras del nuevo presidente de la Corte Suprema, el magistrado César Pereira Burgos, se infiere que las relaciones entre este órgano del Estado y los medios de comunicación no serán las mejores. No solo los acusó de crear fuentes inexistentes, sino que señaló que no dará entrevistas, pues ha decidido ser más cuidadoso con sus informaciones. Desafortunadamente, Pereira Burgos desatiende dos asuntos fundamentales. Primero, que los tribunales de justicia deben ser transparentes y la información judicial, de libre acceso, siempre y cuando sea de interés público y no atente contra la presunción de inocencia; y segundo, que la prensa y los tribunales se necesitan mutuamente y ambos son claves para mantener una sociedad libre. Esta se distingue de todas las demás por tener una rama judicial independiente y una prensa libre. Una rama judicial autónoma –jueces con poder de decirles a las dos ramas del poder público, ejecutivo y legislativo, cuando se han extralimitado– y una prensa sin restricciones, libre para denunciar y criticar las actividades del gobierno. En ese sentido, tanto los tribunales como la prensa existen para servir un interés público y son límites para el uso del poder. Sabias palabras nos deja el Pulitzer Michael Gartner al decir, sobre los medios y los tribunales, que “...Ninguno puede existir sin el otro, y la nación no puede existir sin nosotros dos.”
Hoy por Hoy 2004/01/06
06 ene 2004 - 05:00 AM
