Al analizar con detenimiento la lista de las personas que reciben honorarios por servicios profesionales en la Presidencia de la República, se advierte ante todo un cinismo inigualable. Se destaca, en primera instancia, un odontólogo, ex gobernador de la provincia de Herrera y que actualmente corre para la curul del circuito 6-1. ¿Qué hace emplanillado un político en campaña? Sin duda corresponde a una tremenda vagabundería por parte del candidato a legislador, pero más de parte de la ministra que lo patrocina. Sigue en el orden de la ignomina un biólogo, rector de una universidad, jubilado y que debería estar justificando su salario en la empresa donde trabaja. Nuevamente una tremenda sinvergüenzura. Y así sigue la lista. Personas que usufructúan del Estado con contratos de imprenta, de emisoras, de agencias de viaje, de asesores de imágenes, comunicadores, y que son personas que cobran por servicios profesionales pero no se les ve trabajando. Tenían razón la Presidenta y su ministra al negar la información, ya que han quedado expuestos a lo más bajo de la administración pública, que es embotellar medio centenar de adeptos que de seguro no hacen nada
Hoy por Hoy 2004/01/05
05 ene 2004 - 05:00 AM
