Con el anuncio oficial del lanzamiento de negociaciones comerciales con Estados Unidos, el país entra en una época de transformaciones profundas, que solo puede compararse con aquellas vividas durante el nacimiento de la República en 1903. Para Panamá, la palabra “globalización” adquiere un significado práctico y relevante. El país se coloca en los rieles hacia un sistema de prosperidad histórico. Como signo vital de un país que quiere ser, en el Panamá de hoy se vislumbra un esfuerzo inusual por la recuperación de la identidad y la explotación de sus ventajas comparativas. En este marco, la implementación y adecuación de una verdadera política de comercio exterior será un tema de vital importancia, ya que se trata de buscar la incursión en el mercado más grande del mundo. La relación comercial que hoy se fortalece con los estadounidenses debe darse, además del ámbito económico, en función de los grandes problemas que padece nuestra sociedad, como son la pobreza, el desempleo, la salud, la educación y la inseguridad social, temas que deben estar presentes para el debate sobre un proyecto de país, una estrategia de desarrollo, una nueva visión. Proyectar un país no es tarea simple. Hay oportunidades y hay riesgos. Aun asumiendo los riesgos, vale la pena. Después de todo, uno de los orígenes de la palabra riesgo es atreverse.
Hoy por Hoy 2003/11/19
19 nov 2003 - 05:00 AM