La transparencia en la cosa pública es el principal logro de los gobiernos democráticos. A esto se llega teniendo líderes honestos, éticos y con altos valores morales. En regímenes como los latinoamericanos, no obstante, ésa no ha sido tarea fácil, pues, los partidos están llenos de planteamientos demagógicos para acceder al poder, porque en la práctica, la realidad es que los políticos, lejos de practicar la transparencia, lo que hacen es llenarse los bolsillos con dinero del pueblo. La lucha contra la corrupción es el principal desafío de nuestra sociedad. Para empezar, lo lógico es limpiar la casa: los partidos políticos deben cimentarse en ideologías bien fundamentadas y un principio moral es revelar la lista de donantes de sus campañas electorales. Otro elemento indispensable es expulsar de los partidos a aquellas personas, cuya trayectoria de corrupción es harto conocida. No es posible que los panameños cumplamos un centenario de vida republicana y aún los partidos políticos estén llenos de maleantes y peces gordos que viven y pelechan de los gobiernos, sin que el brazo de la justicia los alcance.
Hoy por Hoy 2003/10/28
28 oct 2003 - 05:00 AM
