Tan absurdas como poco sorprendentes han sido las últimas declaraciones de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (CoNUSI), apoyando la insensata moción del recién destituido director de la Caja del Seguro Social (CSS) de exigir la renuncia de la representante residente del PNUD en Panamá. Según Jované, Elizabeth Fong se inmiscuyó en los asuntos políticos internos del país y se está prestando para privatizar los servicios de la CSS. Como es del conocimiento público, Jované y CoNUSI comparten doctrinas e ideologías, por lo que a nadie asombra la necedad compartida de quienes dicen representar los intereses de los trabajadores. El PNUD ha jugado en Panamá un papel fundamental en la búsqueda de importantes consensos en temas como el Canal de Panamá, las áreas revertidas o el incipiente proceso de reforma educativa. Su papel ha sido siempre de facilitador del diálogo entre panameños que, teniendo diferentes intereses, han podido dialogar y buscar la salida más beneficiosa para todos. En estos procesos, los grupos de trabajadores han podido siempre decir su verdad y hacerla valer. Por ello es incomprensible la posición del CoNUSI y retrata definitivamente a Juan Jované como el ridículo, intransigente y demagogo que siempre fue.
Hoy por Hoy 2003/10/25
25 oct 2003 - 05:00 AM