El paro convocado por algunas organizaciones laborales para el 30 de octubre ahora ya no tiene ningún sentido porque, según los propios trabajadores, tenía como objetivo principal la restitución del ex director de la Caja del Seguro Social (CSS), Juan Jované. La decisión de la presidenta de la República es que su despido es definitivo, de manera que ya no hay vuelta atrás ni posible reconsideración. En definitiva, no hay recurso de ninguna especie. Lo despido con base en una petición de la junta directiva de la CSS, él presentó sus razones para que reconsideraran su posición y la presidenta dijo no. La destitución queda, y ¡así será¡ Es decir, que si todavía los grupos de trabajadores pretenden seguir con el sin sentido de la huelga, que se busquen otra excusa porque la que tienen ya no les sirve. Claro, a menos que tengan una agenda oculta que no han comunicado ni explicado al país, a las autoridades ni a la gente que cree en ellos. Es mejor que suspendan el llamado a huelga de inmediato porque de lo contrario le harán un daño enorme a Panamá. Suficiente problemas ya tiene el país para que ahora los intransigentes amenacen con implantar un régimen de anarquía, que sin duda impedirá que la República, en víspera de su centenario, mire el futuro con esperanza y optimismo.
Hoy por Hoy 2003/10/23
23 oct 2003 - 05:00 AM
