Definir los objetivos de la huelga general en función de la restitución del profesor Jované, como lo han expresado algunos grupos sindicales, en la práctica es una misión imposible de cumplir porque implica la desautorización de la Junta Directiva de la Caja del Seguro Social y la consecuente renuncia del pleno de sus miembros. Por otra parte, se está abusando de la paciencia de los asegurados y de la ciudadanía en general. Los dirigentes sindicales protestan porque no los llamaron al diálogo, pero el diálogo se dio y no fueron. ¿A quién tratan de engañar? Si asumiéramos en gracia de la discusión que el paro fuera un éxito, la consecuencia directa sería que los salarios dejarían de pagarse a los que no asisten a sus labores, y disminuiría la planilla de la Caja, lo que equivale prácticamente a que los supuestos defensores de la seguridad social terminarían sepultando y dándole el tiro de gracia a la institución y por ende a todos los asegurados.
Hoy por Hoy 2003/09/23
23 sep 2003 - 05:00 AM
