Con un desembarazo que espanta, los neoexpertos de la seguridad social pasan por alto lo que es esencial. La Constitución de 1972 dijo adiós a la autonomía de la Caja de Seguro Social (CSS). El artículo 111 reza: “Los sectores gubernamentales de salud, incluyendo sus instituciones autónomas y semiautónomas, intégranse orgánica y funcionalmente. La Ley reglamentará la materia”. ¿Dónde está la tan alegada autonomía de la Caja de Seguro Social? A la luz del texto constitucional, no existe la potestad de la institución de regirse por sus propias normas. El 111 es el artículo constitucional más olvidado y/o ignorado por quienes apelan y vociferan sobre una autonomía que no existe. Ese precepto fue la puerta y ventana para el despojo que en el periodo militar se perpetró contra los recursos de la entidad, al haberse usado como 'caja grande' y promotora de 'proyectos especiales'. La crisis crónica por la que hoy atraviesa la Caja es herencia de la corrupción, el desmán y la irresponsabilidad. El Decreto Ley N° 14, del 27 de agosto de 1954, establece que la CSS es autónoma en lo administrativo, en lo funcional, en lo económico y en lo financiero y que sus fondos estarán separados e independientes del Gobierno Central. El artículo 111 de la Constitución de los militares enterró esos buenos propósitos. La autonomía es una entelequia y apelar a ella, en medio del debate de estos días, es engañar a los asegurados y a la comunidad.
Hoy por Hoy 2003/09/17
17 sep 2003 - 05:00 AM