Son chocantes las imágenes que registran el momento en que un grupo de policías de ronda echa abajo la puerta de una de las oficinas del Complejo Hospitalario Metropolitano de la Caja de Seguro Social (CSS), y persigue y apalea, con absoluta prepotencia, a quien se le atraviese por delante. El uso excesivo de la fuerza policial y la participación de unidades sin el entrenamiento especializado en el control de multitudes sobresalieron durante los hechos de violencia acaecidos el jueves pasado como parte de las protestas antigubernamentales por la remoción del director general de la CSS. Nada justifica esos disturbios ni la vejación de los agentes del Estado contra los manifestantes. A la autoridad corresponde preservar la estabilidad democrática e imponer el orden con base en la legislación nacional y acuerdos internacionales, en los que está garantizado el respeto a los derechos de los ciudadanos. Es irresponsable que la dirección de la Policía Nacional le haya ordenado a unidades de ronda a cumplir tareas de control de multitudes para las cuales no han recibido entrenamiento. El ingreso policial a las áreas hospitalarias es repudiable y debe ser investigado por las instancias correspondientes. Si bien las autoridades están en la obligación de velar por la tranquilidad, deben entender que es imperativo el respeto a los derechos ciudadanos.
Hoy por Hoy 2003/09/15
15 sep 2003 - 05:00 AM
