El sistema de espionaje Pegasus es una herramienta para intervenir comunicaciones y capturar bases de datos. Solo los Gobiernos pueden adquirir esta tecnología, que lamentablemente ahora sabemos fue utilizada en México para perseguir a periodistas, activistas sociales, líderes empresariales y hasta profesionales de la salud. Esta es una evidencia más de la patología que tienen los servicios de inteligencia de los Gobiernos de la región. Con este tipo de recurso se puede combatir a la delincuencia organizada, al lavado de dinero y a la corrupción. En lugar de esto, en la última década, países como Colombia, Panamá, Venezuela y México son muestras de la debilidad del Estado de derecho, la paranoia de los políticos y de lo vulnerable que es la intimidad y la privacidad de los ciudadanos. Son terribles las evasiones de tantos políticos corruptos y capos del narcotráfico que han parasitado a México. Estos son los casos de los enemigos de la democracia, para los cuales Pegasus debió ser utilizado. El poder para conocer los secretos de las personas nunca debe ser manejado por sátrapas. Esa lección es válida desde el río Grande hasta el estrecho de Magallanes.
hoyporhoy
20 jun 2017 - 05:40 AM
