En 1928, Adán Gordón fue el “olímpico solitario” al convertirse en el primer panameño en acudir al magno evento deportivo. Dos décadas más tarde, Lloyd La Beach ganó dos medallas de bronce en la cita de Londres de 1948. En 2008, Irving Saladino nos honró a todos con la primera medalla de oro recibida por el istmo. Nuestros atletas se preparan en condiciones precarias, cuentan con muy poco apoyo económico y solo se alimentan de la gratitud del pueblo y de la memoria de sus victorias. A pesar de esto, compiten sin quejarse y con toda gallardía con el resto del orbe. Como nación, el deporte nos une y nos inspira a soñar que todos somos héroes y que igualmente estamos presentes en las canchas, estadios y gimnasios, junto con los 10 grandes que nos representan. Uno para todos y todos para uno es el lema que alimenta el alma de los ganadores y que por unos días nutrirá el gran sentimiento nacional que nos produce ver nuestra bandera, y ser testigos del significado auténtico de las olimpiadas: “más alto, más rápido, más fuerte”.
hoyporhoy
06 ago 2016 - 05:15 AM
