La denuncia interpuesta por el presidente de la Corte Suprema de Justicia en contra de una juez de circuito del ramo penal, por la liberación irregular de 25 presuntos implicados en delitos de narcotráfico, es un aldabonazo tardío. La ciudadanía lleva meses esperando una respuesta institucional a la crisis de corrupción y de fallos sospechosos con la que la justicia panameña nos ha sorprendido y desmoralizado a todos. El señor presidente de la Corte haría muy bien en solicitar investigaciones pormenorizadas del Segundo Tribunal Superior, y de numerosos jueces de circuito que con sus indecisiones, postergaciones y un sinfín de pretextos han encubierto a diversos personajes de alto perfil, que de forma descarada le muestran su blindaje a todo el país. La implementación del sistema penal acusatorio y de la carrera judicial le concederá a la Corte Suprema las mejores herramientas para evaluar y calificar de forma transparente a los operadores de justicia. La cultura del nada pasa debe ser sustituida por el principio de cero tolerancia a la impunidad.
hoyporhoy
12 jul 2016 - 05:36 AM
