Normalmente, las instituciones gubernamentales panameñas son un caos en cuanto a la atención al público. Las quejas son constantes. Es cierto que hay funcionarios que hacen un genuino esfuerzo por lograr reducir el disgusto que supone ser atendido como si los ciudadanos no tuviésemos derechos. Por ello, cuando los empleados de las dependencias del Estado logran la meta de ser amables, empáticos y respetuosos, vale la pena no solo reconocérselos, sino también felicitarlos. Este es el caso de los funcionarios del Servicio Nacional de Migración, que esta semana iniciaron el proceso de trámites según la nueva reglamentación que permitirá a numerosos extranjeros poner en regla su estatus migratorio. Siempre puede haber fallas, pero ya es notoria la complacencia de las personas que han acudido a dicha institución y sienten la eficiencia y el buen trato. Sirva este ejemplo para el resto de las dependencias del Gobierno, que con gran decepción de los usuarios abusan de la paciencia de los contribuyentes, que al final del camino son quienes pagan sus salarios.
hoyporhoy
03 jul 2016 - 05:07 AM