El alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma, está encarcelado por el régimen de Nicolás Maduro por el solo hecho de ser su opositor. Como ha dicho la defensa del político, “el castillo de naipes” de la acusación está fundamentado en pruebas falsas y documentos alterados. Este hecho vuelve a confirmar lo que a todas luces es evidente: Antonio Ledezma, al igual que Leopoldo López, son víctimas del fascismo tropicalizado en el que ha degenerado el chavismo. No queda más que reconocer que un país sin instituciones mínimamente democráticas no negociará diplomáticamente de buena fe ni se abocará a un referéndum que termine con el régimen. La gran tragedia de esta historia es que, a menos que la élite del gobierno cambie de parecer y devuelva el ejercicio de las libertades de su pueblo, y libere a todos los prisioneros políticos, la salida inevitable será una lamentable y muy conocida en toda América Latina. Nicolás Maduro y sus adláteres tienen en sus manos evitar los derramamientos de sangre. Los países del sistema interamericano, incluyendo a Panamá, tienen la obligación de hacérselo saber.
hoyporhoy
17 jun 2016 - 05:16 AM
