El 15 de agosto de 1914, al inaugurarse el Canal de Panamá, estuvieron presentes los dignatarios de nuestro Gobierno, el cuerpo diplomático acreditado en el país y los altos jerarcas de la construcción estadounidense liderada por el cuerpo de ingenieros del Ejército de dicho país. Ahora la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) organiza unas festividades públicas acompañadas de múltiples actos celebratorios para darle la bienvenida al tercer juego de esclusas. La ACP planea invertir un estimado de 3 millones de dólares para todos sus ágapes. En contraste, el Ministerio de Relaciones Exteriores gastará 1 millón de dólares en sus propias actividades para un número sumamente reducido de invitados internacionales. Parece un despropósito que un evento que debería servir de homenaje a quienes hicieron posible la reversión del Canal de Panamá y su ampliación, es decir, el pueblo panameño, sea desvirtuado por la ostentación de la pompa y circunstancias que en nada honran esta gran victoria nacional. Algo de modestia y mucha más humildad serían mejores ingredientes para la gran fiesta de Panamá.
hoyporhoy
04 jun 2016 - 05:37 AM