La Unidad de Análisis Financiero (UAF) es el más importante mecanismo con que cuenta el país para prevenir el lavado de activos. Precisamente en estos momentos en que múltiples escándalos internacionales han puesto a Panamá en el ojo de la tormenta financiera, el jefe de la UAF es nombrado como nuevo viceministro de Seguridad Pública, dejando en acefalía al organismo clave en las investigaciones administrativas y judiciales más importantes que adelanta el país. Este no es el mensaje de confianza que debemos enviar al mundo, por el contrario, las señales apropiadas empiezan por fortalecer a la UAF, al Ministerio Público, y por sanear nuestro sistema financiero. Nadie cambia de jinete a mitad de la carrera. Mantener el rumbo en la UAF es vital para poder cumplir con las promesas que se le han hecho a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y al resto de la comunidad internacional. Panamá no se puede dar el lujo de que la crisis causada por los nombramientos de amigos y copartidarios en cargos sensibles genere un vacío en la gestión del Estado. Así no se gobierna.
hoyporhoy
17 may 2016 - 07:07 AM
