Como es conocido, el proyecto de la Ciudad de la Salud carece de acceso al agua potable y al servicio de electricidad. Además, todavía se encuentra desconectado de vías y carreteras que faciliten el desplazamiento de sus pacientes y del personal que trabajaría en este complejo hospitalario. Ahora la Caja de Seguro Social ha tenido que contratar una empresa que la asesore sobre la clase de equipamiento clínico que debe ser adquirido para la operación óptima de los nuevos nosocomios. Esta situación parece un calco de la contratación de la ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen. Allí se han tomado las decisiones gerenciales apropiadas para rescatar lo salvable del proyecto y hacerlo viable para servicio del país. La herencia de las obras públicas e iniciativas de Gobierno sin planificación seguirá con nosotros por décadas. Tocumen, S.A., demuestra claramente la hoja de ruta que deberían seguir todas las instituciones. Si los funcionarios no tienen compromiso con la transparencia y la buena gestión de los asuntos del Estado, seguiremos dilapidando recursos valiosos, en desmedro de todo el país.
hoyporhoy
25 mar 2016 - 05:01 AM