La crisis de la justicia en Panamá tiene manifestaciones evidentes de ser una mala comedia. Por ejemplo, en la causa al exministro de Desarrollo Social, el juez decimoquinto penal rechazó de plano un incidente de la defensa que pedía la nulidad del sumario, porque el Ministerio Público había excedido el término establecido para completar su investigación. En contraste, el juez quinto penal del mismo circuito judicial, en el caso del exministro de Seguridad, encontró mérito en la argumentación rechazada por su colega, para dictaminar la nulidad parcial del sumario por el caso de los radares. Esto es una evidencia contundente de lo que se ha denunciado en cuanto a la actuación de algunos jueces y magistrados. El sistema penal acusatorio y la carrera judicial son un buen inicio para evitar estas contradicciones en la administración de justicia y reducir la corrupción. Es imperativo poner un alto a la impunidad, que no es otra cosa que el privilegio que disfrutan algunos, en detrimento del derecho de todos.
hoyporhoy
16 mar 2016 - 06:04 AM
