La salida de Panamá de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI)representa un paso significativo para nuestra imagen y reputación internacional. El impacto duradero de las reformas adoptadas solo se verá cuando las instituciones y las prácticas internas estén al nivel de integridad que nos merecemos. No se puede pretender que seamos transparentes en los asuntos internacionales, si en los temas locales, como las contrataciones públicas y las donaciones a los partidos políticos, persisten la opacidad y el juega vivo. La buena nueva del GAFI debe convertirse en un círculo virtuoso que impulse al Estado y a la sociedad panameña para avanzar en la erradicación de la corrupción. Es, en ese sentido, que el gobierno tiene una gran oportunidad de completar el saneamiento de la economía y la depuración de la política de nuestro país. Podemos convertirnos en un líder mundial que supere y resuelva todos sus problemas sociales si le damos continuidad a lo alcanzado con el GAFI y, de esa manera, les garantizamos un mejor futuro a las generaciones venideras. Esa utopía es posible.
hoyporhoy
19 feb 2016 - 06:32 AM
