Cuando en el engranaje gubernamental se nombra a funcionarios honestos y con el genuino interés de hacer las cosas en estricto apego a las leyes, y en beneficio de las mayorías, nos encontramos con una gestión cuyas decisiones generan resultados positivos no solo para la economía nacional, sino también para el país en general. Es lamentable que esta no haya sido la regla en administraciones pasadas y que hoy seamos testigos de investigaciones sin precedentes sobre vergonzosos hechos de corrupción. De aquella realidad no escapó el Aeropuerto Internacional de Tocumen, donde allegados al expresidente Martinelli encontraron una mina de oportunidades de negocio. Hoy, con la casa un poco más en orden, vemos resultados financieros muy alentadores, y hasta importantes sumas de dinero en ahorros. Aun cuando el camino es largo para que la terminal aérea sea de primer mundo, vemos un plan de negocio robusto y autosuficiente, que al menos promete a los panameños que esta no será otra obra convertida en la billetera personal de los funcionarios de turno.
hoyporhoy
11 feb 2016 - 05:02 AM